sábado 11 de julio de 2009

¿Es el Dalai Lama una alternativa de futuro en Tibet?


En Occidente son muy comunes las vehementes salidas de tono que claman contra el Gobierno Chino, ante la sitemática injusticia a la que está sometida el pueblo tibetano. En es contexto, hay una corriente muy favorable al Dalai Lama y todo lo que representa. Es indudable su respetable y meritoria resistencia no violenta a la dictadura china.
Mi querido lector, sabe usted bien que no es mi intención defender al Régimen Chino; tal empresa es imposible. Tampoco quiero infravalorar la valiente lucha de ese pueblo reprimido. Pero donde tampoco quiero llegar a caer, y lo sabe usted que me conoce, es en la defensa del Dalai Lama como alternativa para formar Régimen en un supuesto Tíbet bien independiente o bien autónomo, pues al parecer dicen haber rebajado sus aspiraciones nacionalistas en un valiente y decidido alarde de pragmatismo. Hay un dato: La suya, es la opción preferida por los tibetanos. No es un dato menor, es cierto. Pero como alternativa democrática, y lo más importante, como alternativa de futuro, surgen muchas dudas. Y surgen, además, incoherencias, entre sus defensores occidentales. Y es que el Dalai Lama es el líder espiritual y esta al frente del budismo tibetano o también llamado budismo lamaísta. Esta familia del budismo comprende, sobre todo, la región de los Himalayas. En la clásica división del budismo entre monjes y laicos, los lamas tibetanos suponen, y han supuesto desde tiempos remotos, una figura con relevancia no sólo religiosa. Fueron y son el centro de la vida social y económica de Tíbet desde tiempos medievales. Es decir, en ninguno de sus rezos tiene cabida Montesquieu y la separación de poderes ni tampoco la división entre los asuntos políticos y los espirituales que defiende el laicismo. Lo mejor, lo más cómodo y fácil, desde luego, siempre ha sido un todo en uno.
El actual Dalai Lama tiene ya una avanzada edad y ha anunciado la posibilidad de elegir a su sucesor en vida. Incluso apuntó la posibilidad de un referéndum, todo para esquivar la intromisión del Gobierno Chino. Y es que en el verano de 2007, en una directiva emitida al calor de agosto, el gobierno chino prohibía más rencarnaciones de Buda. En la prensa de 1995, pudimos leer textualmente, cómo el actual Dalai Lama ya "anunció el hallazgo de la reencarnación del nuevo Panchén Lama. Era un niño nacido en 1989 en el seno de una familia pobre. Días después, el monasterio donde se hallaba fue tomado por la policía china. Desde esa fecha se desconoce el destino y lugar de detención del niño, considerado el preso político más joven del mundo". Después, el mundo asistió al espectáculo de 1996 en el que las autoridades chinas designaron al hijo de un miembro del Partido Comunista como nuevo Panchén Lama. Pero sin un Panchén legítimo, el budismo tibetano no tiene forma de designar al futuro Dalai Lama.
Según podemos leer en Casa Tíbet México, "de acuerdo con los usos tradicionales tibetanos, tras la muerte del Dalai Lama, sus asistentes y maestros espirituales más cercanos y avanzados, se daban a la tarea de buscar a la nueva encarnación del Buda de la Compasión Ilimitada, en alguna parte del amplio territorio tibetano. Siguiendo designios revelados en sueños, dentro de la práctica contemplativa, así como señales aportadas por el previo Dalai Lama o distribuidas en diversos lugares, los religiosos buscaban a algún niño en quien coincidieran todas las características propias del anterior líder espiritual tibetano".
Como ha sucedido a lo largo de la historia cuando el mandato real ha sido por gracia divina, en lo que a problemas sucesorios se refiere, por mucho que las divinidades tengan la última palabra, los distintos poderes terrenales no se resisten a proponer uno o varios candidatos según sus intereses. En este caso, uno parece que ya ha sido elegido y propuesto por China, como no, y que resulta ser el preferido del Partido Comunista Chino.
La sucesión está en el aire. Mejor creo que le irá el pueblo tibetano si maduran la idea del referéndum, y universal, para todo tipo de elecciones. Y un sistema representativo que garantice dercehos y libertades, no sólo libertad de culto. Recalco lo de 'universal' porque, la verdad, no parece que cuenten con muchas mujeres para el cargo.

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13 deja tu comentario:

El antifaz dijo...

Habría que ir paso a paso, creo yo.
La vuelta del Dalai puede abrir la ventana de otro futuro.
Saludos.

Lara dijo...

Mmmmm... yo estoy convencida de que si.
Muuuuacks!

Letizia dijo...

La alternativa es la democracia y una princesa.

Besos de Princesa

Lala dijo...

Yo creo que el Dalai Lama está "contaminado" por occidente. Y es que ese hombre lleva mamando de la cultura occidental casi toda su vida. A mi me gustaría que las gentes del tibet tuvieran voz y voto, hombres y mujeres, y que ni china ni ningún poder occidental interviniera en sus políticas y religión.
Claro, eso sería lo ideal.
En la práctica opino como tú. Deberían pensar bien eso del referendum.
Es lo más justo.



Un beso


Lala

Jesús dijo...

De Guatemala o guatepeor. Un mundo de locos.

Neogeminis dijo...

Por principio, soy defensora de los movimientos no violentos, sobretodo cuando las alternativas pretenden imponerse por la fuerza y sin respetar disidencias. Por el otro lado, respeto la autodeterminación de los pueblos, por lo que entiendo que cada nación debe tener absoluto derecho a que su modo de vida y gobierno sea discutido sin que se le impongan modelos o se le manipulen sus procesos internos. Pero también, no creo que ningún sistema de gobierno unipersonal, no electivo y vitalicio sea deseable para ninguna nación, aunque el elegido de turno sea en apariencia el ser humano más noble de la tierra.


Saludos!!

Premaswarupa dijo...

el asunto mi querido, es que este es un tema que sólo puede ser comprendido desde que comprendamos y aceptemos una cultura y tradiciones definitivamente distintas a las nuestras en el Occidente.

Honestamente yo no veo que vayan a hacer referéndum alguno para encontrar un sucesor del Lama. Por el contrario, por cientos de años, la forma de elegir al sucesor ha sido bastante esotérica, pero lo que es más, tan arraigada que una propuesta (valida por demás) como la de hacer un referéndum se me hace difícil de creer.

A ver que pasa.
Yo tampoco podría defender al Lama, sin embargo, defiendo lo que ellos han decidido creer (que puede ser bueno o malo para ellos, pero al final, su decisión aunque de tradiciones y cultura se trate).

Besos desde mi orilla.

Dinorider d'Andoandor dijo...

Sólo sé que los Dalai Lamas ya nunca serán lo que fueron.

Belén dijo...

Aunque no sea el régimen perfecto, toda democracia es lo mejor, sin duda...

Besicos

El Señor de Monte Grande dijo...

La unica alternativa es su propia gente.

Un abrazo desde MG

El futuro bloguero dijo...

Lo mejor, que ellos decidan su futuro, sin injerencias de la dictadura china, ni de las democracias europeas ni americanas.

Utopía

Anónimo dijo...

Me choca lo de prohibir las reencarnaciones, acaso los "poderes terrenales" estan capacitados para valorar/manipular/decidir sobre cuestiones tan espirituales??
Por otro lado, tu mismo lo has dicho, es un poder que lleva vigente siglos, será por algo, no creo que occidentalizar el tibet de esta manera sea lo más apropiado para sus gentes, aunque desde este lado del mundo lo veamos como lo más razonable, si hubiese "referendum universal" tal vez nos sorprendiesen con su decisión.

peter dijo...

Me mandas un resumen??