Una cuenta atrás, controlada y breve... es una auténtica delicia; potencia el deseo, lo deseado, y a todo aquello que le concierne.
Por el contrario.... una cuenta atrás que no dominamos; que no sabemos cuánto durará y que, sin atisbar el más mínimo indicio que marque su final, se alarga más de lo esperábamos al principio, una espera así, es una infernal tortura.
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jueves 24 de junio de 2010
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8 deja tu comentario:
Esta reflexión es por lo que se te alargó la noche de S.Juan,no?Que cuando empezó no sabías cuanto iba a durar ni veias ningún atisbo que marcar el final y se alargó bla bla bla ....
las torturas suelen hacerse así
:S
Uy me parece que a mí las cuentas atrás no se me dan bien, besitos
Como todo, lo bueno y deseable lo es, en su justa medida. Si se prolonga en exceso...sobrepasa lo que reconforta y se puede transformar, precisamente, en una tortura.
Profundo pensamiento.
Saludos!
No cuentes hacia atras. Siempre suma, siempre adelante.
Saludos.
La vida en tantas ocasiones nos castiga con cuentas hacía atrás que no podemos controlar
Tiempo divino y a veces detestado tesoro. Nadie puede tener pleno control de ti
¿Donde estas Mr Tas que no te encuentro?
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